Las eternas palabras del tres veces grande Trismegisto,retumban en los ecos del Universo,cumplièndose lo que pasa en lo grande como en lo pequeño.
 
Asì conquistar a una mujer requiere màs que insulsas palabras,tal vez tiempo, paciencia,cosas materiales, etc.,etc.,o tal vez solo apertrecharse de lo màs simple como una bella flor como secreto y llave que abra las puertas de su corazòn. Asì sucede en lo grande , en lo visible,igual le sucede en lo pequeño a los conquistadores de la vida…….
 
Sea en las nocturnas horas,
o en las diàfanas mañanas
o en las misteriosas tardes bellas,
un tropel de movimientos inicia
el proceso de una conquista.
 
Miles millones de seres varoniles,
con la frente erguida pasando van
por oscuros tùneles que parecen condecoraciònes
de abismos.
Son los conquistadores de la vida.
 
Todos autòctonos y salvajes,
pero con un alma y un latido
que a sus pasos,el silencio y la soledad
no se atreven a ponerle frente,
son los hacedores de la vida.
 
Dura es esta vida,
tràgica es producirla
en el camino mueren millones de conquistadores.
Està escrito que solo uno serà el elegido.
 
Asì como en el macro,
en el micro es igual,
la mujer acepta a quien
le ofrezca el poder y la protecciòn.
 
En el micro,la lìrica dama del amor (òvulo),
acepta solo a un conquistador (espermatozoide)
que le ofrece la perduraciòn de la vida.
 
 
 
 
 
 
 
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