Si se encontrara una pòcima que derrote al tiempo,muchos no lo pensarìan 2 veces y se dieran a beberlo para conseguir la ansiada inmortalidad,o si no pregùntense,cuanto no hacemos para mantener con vida a una persona querida aùn cuanto èsta sea de avanzada  edad o tenga una enfermedad incurable.
 
Luego andando el tiempo y con la inmortalidad conseguida , ya cuando se ha visto todo y sentido miles de veces los mismos sentimientos,tal vez  ya no hayan màs ilusiones de felicidad,entonces la rutina,el tedio que mata todo  se apoderarìa de todo nuestro ser e invadiran sentimientos de ya no màs, en un intento de destruir la eternidad agobiante que la pòcima produjo.
 
Vivir y vivir,para luego querer morir,….quièn lo dirìa ,serìa asì el deseo final que se establecerìa en una probable inmortalidad.Si asì fuera la muerte serìa el sentido que se encuentra en la vida.
 
Este es el lado pesimista de alcanzar la inmortalidad,su lado optimista tal vez nos muestre muchas oportunidades,circunstancias, innumerables e inacabables novedades como impulsores  de ansias de seguir viviviendo y viviendo,sin embargo todo no es màs que ilusiòn y el despertar nos vuelve a la realidad de considerar a la vida indesligable de la muerte ya que la vida quiere a la muerte , como la altura quiere a la profundidad o el amado a la amante.