Emociones contenidas

 Hay mucho que uno quiciera hacer,pero no puede por equix motivos que van desde la educaciòn ,hasta aquellos por motivos econòmicos y/o tal vez por “suerte” si es que la suerte existe. Uno quiciera respirar de a deveras por la herida,pero no puede porque su educaciòn y diplomacia no lo permite.Nadie habrà escapado a pensamientos desatinados como por ejemplo: “como me gustarìa decirle a esta persona que no me gusta nada,que me cae fatal,que si lo veo delante mio,le caigo  a golpes,pero en honra de mi reputaciòn  mido las palabras y preveo las malas consecuencia.

La polinesia

En otras oportunidades y como soñar no cuesta nada,quien no se ha entregado a estos juego impolutos de la imaginaciòn y se ha visto viajando en cruceros  o turisteando en las playas de Cancùn,bañàndose en la polinesia,ahì en ese sitiesito junto a los peces de colores,hospedàndose en hoteles de cinco estrellas, conducièndo un porsche del año o meditando en la India,todo sin obligacion,ni horarios que cumplir,pero, volvièndo a la realidad,todo eso cuesta no solo un ojo , sino los dos de la cara.