Trazos del latido cardiaco

En estos tiempos de prisa y estrès,el rìtmo del corazòn no es de los mejores ni evoca la constante que tal vez fue en tiempos anteriores que mayormente tendrìa que haber sido tranquila y calmada,sin alteraciones de la onomatopeya TUM – TA ——TUM -TA , como lo es ahora.

Dices que tienes corazòn, y solo

lo dices porque sientes sus latidos,

eso no es corazòn….,es una màquina

que al compàs que se mueve hace ruido.

(Adolfo G. Bècquer)

Como màquina el corazòn està hecho para latir,no se cansa desde que nacimos hasta su ùltimo latido,prueba cerrando el puño y abirèndolo,podràs soportar 50, 100, 500 veces tal vez màs pero luego te agotas,el corazòn no se agota.

Es cierto que los ejerciciòs y la vida sana ayudan a eliminar las condiciones desfavorables para el buen funcionamiento de nuestro organismo y no es menos cierto que los mismos no prolongan la vida.El corazòn como otros òrganos tienen un perìodo de vida que se gastarà independientemente de su uso.

Si andar  mucho prolongara la vida,los carteros habrìan sido inmortales, las liebres saltan, corren y no paran, pero no pasan de 15 años de vida y las tortugas, no corren, y no hacen nada y viven 450 años.

Adolfo G. Bècquer decìa, si sientes los latidos del corazòn es solo ruido que produce una màquina, y ese es el corazòn màquina.Bècquer  en unas cuantas palabras va màs allà de su  significado de corazòn como funciòn primaria biològica de mantener la vida, lo relaciona entre lineas con un sentimiento de alguien externo, que cuando siente amor o alegrìa sentirà latidos màs ràpidos e indirectamente lo dice, si siente tristeza  sentirà un latir màs apagado.

El corazòn como sìmbolo del amor, es expresiòn en  todo ser humano y Bècquer tal vez quizo decir en su lenguaje poètico,aprende a escuchar sus latidos y aprenderàs a decifrar su lenguaje que va màs allà de las palabras o sonidos, mostrando lo que los ojos no puedan ver.

Ahora si tienes tiempo para todo,para hacer y rehacer tus cosas pendientes – es que  late tu corazòn, y  si deja de latir, tu tiempo se acabò…