Temas tranquilos o temas discusionales?

 

En principio, en una reuniòn cualquiera, es bueno conversar sobre  cualquier tema, a veces uno tiene preferencia por uno u otro.La mesura es el lìmite en una conversaciòn para evitar incomodidades de los acompañantes.

En cualquier parte del mundo hay por lo menos dos o tres temas que despiertan encendidas pasiones y que demuestran que a travès del tiempo el ser humano no ha aprendido a ser tolerante y màs bien esos temas son fuente de conflictos, enojos y desacuerdos.

Se pierde el encanto de una reuniòn cuando se empieza a hablar sobre polìtica y religiòn, a ello se le puede agregar el fùtbol.En estos asuntos la gente no se pone de acuerdo y cada cual trata de imponer al otro su punto de vista y cuando eso sucede, dentro de sì se llega a decir: ¡aquì no me vas a cambiar mi forma de pensar !, y es cuando la gente se encierra en un cìrculo con sal para que los otros (asì piensa) no traspacen su frontera.

Por eso mejor en las conversaciones aplìcarse esta frase: “me prohibo hablar de polìtica, religiòn y fùtbol” y si se quiere agregar  prohibiciones de hablar de los demàs por lo menos en plan de chisme.

De todo hay en este mundo,los recelosos se tienen prohibido hablar de sì mismos o de su vida privada, sobre todo si està inundado de fracasos.Estos seres andan por el mundo como personajes misteriosos e  incògnitos que a la larga en sus conversaciones los hacen poco atrayentes y si mucho distantes.

No pocos destierran de sus coloquios los laureles de intelecto que poseen ya que han comprendido por ejemplo que hablar sobre la teorìa cuàntica o de fìsica nuclear, nadie los entenderìa, muy aparte de ser temas serios y/o aburridos.

Pero tambièn podemos desterrar toda prohibiciòn si estamos seguros de ser receptivos en el escuchar y de tener la posibilidad de admitir errrores en nuestras creencias e ideas.Solo cuando seamos capaces de ser tolerantes podemos hablar de todo sin encendernos sobre temas controversiales.