juventud divino tesoro

 

Camino a cualquier sitio de la gran ciudad, cualquiera se topa con “letreros” y “letreros”, muchos de estos no interesan otros sì, ¿què hace que unos tengan importancia y otros no?. A la primera de bastos, un letrero atrae nuestra atenciòn por  su diseño, luego por la informaciòn que contiene,sucede tan  igual como para cualquier cosa, la impresiòn va primero  por la vista, despuès el tiempo se encargarà de demostrar que tan cierto era.

Hay etapas  de  la vida que son como los letreros, principalmente en el discurrir del tiempo de las mujeres.Ellas llevan letreros que reflejan su diseño y tambièn contienen informaciòn, los datos estàn ahì, la gente los mira y a mayor edad de ellas estos letreros se miran pero no se los ve, resulta informaciòn que no interesa.

Quièrase o no, el apelativo coloquial de tìas o choclonas, nada grato para fèminas de cierta edad, en la que no pueden considerarse jòvenes ni viejas, cae en esta categorìa que se le llama letrero ignorado. Ellas en esta etapa perdieron la tersura de su juventud, ahora son gente mayor,  de mucho respeto sì, pero que,  los ojos de los viandantes les son esquivos, las miradas  solo aterrizan fuerte y gratamente en fèminas de primera y segunda edad. Quien posee ya, el llamado letrero ignorado padece del famoso sìndrome del letro que  ya nadie  ve.

Ligado a este sìndrome hay otro llamado setefuelaju. , cuyos signos y sìntomas atacan  por igual a ambos sexos. Asì cuando el cafè ya produce insomio, o la cerveza lleva en un dos por tres al baño o se hace el amor una vez por semana, al amarrarse los zapatos hay dolor de espalda y de cintura, o la mùsica a alto volumen no se tolera y encima le dicen a uno tìo o tìa, ¡ja!..irrefutablemente habràs entrado a los dominios del sìndrome de se-te-fue-la-juventud..

¿Què tragedia no?,…¡ acèptalo!, asì es, envejecen tus manos pero tu sortija no.