bambù japonès

¿Sabían que el bambú es una planta que adorna la naturaleza para que nuestros ojos lo puedan apreciar?, refieren que hay muchos tipos de bambú,entre 1,200 a 1,600 de especies en el mundo.

Hace poco un programa radial comentaba su utilización desde tiempos antiquísimos,principalmente por su fuerza y textura en la construcción de las carcasa de los botes así como en la elaboración de papel. Aquí en nuestra patria  (Perù) últimamente se está promocionando (por arquitectos de renombre)  la construcción de viviendas.

Puede que te preguntas, ¡bueno ya!…..¡y!…,pués nada,solo que quiero hacer notar la particularidad de un bambú : el bambú japonés,el cual constituye un vivo ejemplo de lo que es cultivar una virtud.

Así,suponiéndo que se acerca a tu vivienda un japonés  con cara de buenos amigos y aire patriarcal , te ofrece  semillas de bambú japonés por la módica suma de dos soles y tú viéndole la cara casi como de un necesitado,accedes a esta transacción,luego siembras las semillas en tu jardín,con desgano y cierta indiferencia.

Andando el tiempo,te acuerdas y hechas una mirada al lugar del sembrío y …nada. Siguen los meses y te olvidas del asunto.

Al año tocan a tu puerta y te encuentras con el mismo personaje que te vendió las semillas,quien te pregunta: Sr.vine a ver como está su sembrío de bambú que hace un año le vendí.Entonces rememoras  aquella vez ,e inmediatamente tus defensas afloran y contraatacas creyéndote nuevamente víctima de otra pequeña estafa,principalmente moral,  el cual no lo soportas y le dices: dicha semilla no germinó y si quiere otra limosna no le daré porque mentiras no acepto.El japonés dice,calma amigo,se paciente,que con paciencia se gana el cielo,sé constante,riega y abona el lugar de tu sembrío y espera ,yo no te mentí,doy gracias por esta converasión que me permite dejarte este mensaje de paciencia.

Siempre con actitud de indiferencia,pero impelido por algún impacto del corto mensaje,vas al lugar del sembrío , abonas y riegas.Pasa el tiempo y…nada.Siguen pasando los años y al cabo de 5 años,nuevamente tocan a tu puerta y ¡otra vez!,el japonés.Ahora ya estás totalmente tranquilo producto del tiempo que hace olvidar y borrar toda huella de pesares y malos entendidos,¡ah!,Ud.otra vez,recuerdo lo bueno que me hizo la última vez: abonar y regar el lugar de mi sembrío y todo para nada; ¡ahora¡ , con qué otra mentira viene,…bueno hijo,esperaba que en tu alma se cimentara la paciencia que es clave para la consecusión de muchos objetivos……con que, ..de manera que nada,ten confianza en lo que te digo,sigue abonando y regando y verás los frutos.

Meditas en lo que te dijo esa persona…abona ,riega,paciencia….¡que me querrá decir!…,siguen los meses , un año más y van 6 y…nada.

Al sétimo año otra vez en la puerta el misterioso personaje,pero ahora con varios acompañantes,¡hola hijo!,¿ y cómo va tú bambú,te contienes y lanzas una sonrisa irónica,mezcla de varias emociones encontradas y le dices: Sr.de una vez por todas que pretende,has tocado mi puerta varias veces,me has dicho cosas,¿cual es su finalidad?.El personaje de rasgos orientales te dice,lo que persigo es sembrar en las personas el hábito de la paciencia y al parecer contigo he fracasado y para dejarte de molestar te pregunto¿cuánto tiempo hace que no ves el lugar de tu sembrío?,ya ni recuerdo respondes,…tu interlocutor te dice,hoy ,estos señores que me acompañan son para celebrar el nacimiento de tu bambú,porque en estos primeros día de este setimo año,se debe haber producido tal acontecimiento.¡Ve! hombre impaciente,ve a tu jardín y observa y me darás la razón.Casi incrédulo de lo que escuchas y tal vez balbuceando algunos improperios e impelido no sabes porque optas por ver tu jardín en vez de despedir para siempre a tus inoportunos visitantes,¡oh sorpresa!,constatas el brote tierno de varias plantitas,es el bambú japonés que asoma a la vida exterior( hacía 7 años que se desarrollaba internamente).

brote de bambù

De esta experiencia se saca varias conclusiones:
La siembra de esta planta no es apta para impacientes.
La semilla del bambú japonés prepara su desarrollo durante siete años.
Se puede traspolar este ciclo de “maduración” del bambú japonés a la experiencia humana y concordaremos que :
“Sino conseguimos lo que anhelamos….quizás solo estamos hechando raices”. “El éxito es el resultado de un proceso gradual que requiere tiempo.”. Buena lección para la experiencia humana,¿no creen?.