pregunta retòrica

Los seres humanos estamos  imbuidos por curiosidades, los llevamos en nuestros genes, està con nosotros y por este “bichito” que tenemos y por la libertad que disponemos nos permitimos hacer preguntas hasta incluso al mismo hacedor. La corriente creacionista no puede poner ninguna cortapisa para tal fin.

Al hacer preguntas a cualquiera, èstas no tienen que ser sumisas como para complacer y permitir que el preguntado se explaye y/o  encuentre fàcilmente las respuestas en su saber o en  los libros  que tratan sobre el tema. Ahora tratàndose de preguntas que se acerquen al àmbito de la Teologìa y dirigièndonos al divino, he aquì cuestionamientos sencillos, simples que no hacen abstracciòn de la realidad, interrogantes incluso nimias. ingenuas sobre hechos concretos y  que se encuentran en la realidad.

De acuerdo a la personalidad de cada quien, las preguntas serìan clasificadas en : correctitas, religiosas, inocentes y aquellas llamadas serias, tildados por muchos  de  desafiantes y/o atrevidas.

Un correctito o temeroso, tal vez no preguntaria nada al hacedor, màs bien dirìa: ¿yo?..no tengo ni he tenido tiempo para hurgar sobre hechos que solo le corresponden a la omnipotencia y me preocuparìa màs de lo que Èl me va a preguntar. Cuestionamientos ¡no!, ¡plegarias!, ¡sì!, y de ellas la ùnica posible: ¡hàgase tu voluntad, asì en la tierra como en el cielo!.

Un soldado de la fè al igual que un correctito, no preguntarìa nada, solo estarìa agradecido por todas las bendiciones  que encuentra en la vida.

Vemos que las personas con gran acercamiento a las corrientes religiosas anteponen su fè al natural arrastre de su curiosidad y no entran en disquisiciones de ningùn tipo, todo por el acondicionamiento religioso recibido en la niñez o  adultez  y que despuès no analizaron y mas bien  encontraron un  apoyo y soluciòn a sus angustias.

¿Habrà preguntas inocentes?, tal vez los haya e incluso lindando con humorismos muy en boga en estos tiempos en que las corrientes religiosas estàn venido a menos. ¡Oe`chico! ¿tù que le preguntarìas a Dios?…¡yo!, a ver,..¿por què Êl no tiene mamà?…suena casi burlesco, y tal vez pondrìa de vuelta y media a cualquier autoridad religiosa. Otra…¿cuàl  es vuestro alimento?, aquì si las autoridades religiosas contestarìan por ÊL, inundandonos con todo eso de la savia que proporciona el amor y toda la parafernalia de la caridad y demàs bienaventuranzas en un largo discurso abstracto y complejo para una sencilla pregunta.

En el rubro de las preguntas serias, no se sabe si pocos o muchas personas tendrìan el coraje de hacerlo, toda vez  que serìan vistos como interrogantes atrevidas, hasta blasfèmicas herèticas. No se trata de irreverencias, lo que se trata es de encontrar respuestas que vinculen la ideologìa religiosa con la realidad honda y lironda:

Despuès de la creaciòn del hombre,  (Gènesis)  Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. La pregunta serìa, ¿còmo explicar lo que viò que era bueno, en poco tiempo pudo ir tan ràpido al mal y se revelara contra su creador, ¿què saliò mal en la creaciòn?…

El problema de la omnisapiencia-ese saber todo, el antes y el depuès, donde no puede haber un solo instante de abstracciòn, es como una montaña o una profundidad que es alta u honda respectivamente, sin ellos no serìa montaña ni profundidad. El creador tendrìa que  haber sabido  de las fallas de su creaciòn y pese a ello le puso la “trampa” del libre albedrìo.

El libre albedrìo significa  escoger  una al menos de  dos opciones y las opciones que el creador puso fue el àrbol del bien y del mal ( y no se diga que los hombres con sus actitudes crearon el mal). Pregunta: para què poner el “engaño”, si se sabìa que el hombre iba a inclinarse por el mal (por la imperfectitud de su hechura).

Si la vastedad representa la omnivenebolencia, es decir la constante del bien por siempre, còmo explicar   lo que se consigna en el Antiguo Testamento,  un Dios vengativo, Dios de ira, el Dios del “ojo por ojo y diente por diente”, y  la alternancia-el cambio radical en el Nuevo Testamento donde el hijo le enmienda la plana al padre, predicando el amor al pròjimo, dando ante una injuria la otra mejilla-un Dios amoroso.

Apoyàndonos en la promesa  del ser màs puro, màs luminoso y màs grande que haya pisado la tierra-Jesucristo que dijo: “todo lo que pidiereìs al padre en mi nombre os serà concedido”, muchos creen en  el derecho de tener respuestas, ¡pero no!,al parecer  estas clases de peticiones no cuenta.

No solamente este tipo de peticiones no tienen importancia, sino, igual como las plegarias que se hace al inconmensurable, no seràn atendidas, porque al parecer indican una concepciòn infantil, hasta ofensiva del principio eterno que nos rige (siguiendo la teoria del creacionismo). El increado no puede dar explicaciones a un pobre, mìsero espìritu conturbado que lo pide, menos torcer ninguno de sus designios. Lo contrario supondrìa un rendir cuentas (solo se rinde a los superiores), de manera que Sr. lector confòrmase solo con recibir silencios y satisfague su curiosidad con otros temas que estos asuntos religiosos estàn cerrados por siempre y para siempre.