El punto (sonso, papanatas)

En las diversas regiones del mundo hay tèrminos en el argot callejero o en el lenguaje popular tirando hacia el lado còmico para designar muchas cosas e incluso poner apodos a las personas de acuerdo a su aspecto fìsico o comportamiento; asì por ejemplo gil es el sujeto al que le falta mucho por aprender y es tildado asì para decirle en el lenguaje universal: sonso.

El punto lo utilizamos en esta parte del mundo (Perù), justamente al gil pero con la particularidad que todo el mundo lo “agarra” precisamente de favorito-de punto para el blanco de todas las mofas , pero màs aùn en este caso es el tìpico sujeta al que la gente lo pica como en plaza se pica a un toro de lidia. El punto es el sujeto al que le dejan como limòn de emolientero (prepara emolientes -preparado de hiervas para tomar como infusiòn).

¡Primo estoy misio (sin un real en el bolsillo) y necesito parar la olla!, esto habràs escuchado decir a algún amigo y pronto como respuesta  habràs escuchado decir al interlocutor, anda donde puntriano, que es punto del barrio que te apuntarà incluso con 50 lucas. Mètele cualquier cuento que èl atraca.

Fijo que en cada vecindario, en cada oficina, en cada instituciòn hay un punto.

Si a la comadre para celebrar los 15 abriles de su hija se le ocurre armar una jarana de rompe y hueso, con cebiche de amanecida, sobre el pucho corre con el compadre que se muere por tì y lo convences para que pare la fiesta, le sacas ventolìn para el vestido de la quinceañera y hace que dispare mas money para el trago de las gargantas. ¡Ayayay!, este punto por quedar bien con la comadre despuès queda màs desplumado que en pelea de gallos.

Si al punto se le ocurre templarse de un churro de la vecindad, tiene que hacerle reagalitos a todas sus amigas para que le hagan el bajo, y si al punto se le ocurre ir a un chifa tiene que cargar con todos los cuñaditos que piden chizitos camino al restaurante y si el cuñao de mayor edad te manya (ve) haciendo la guardia a la peor es nada, para que no interfiera  tienes que bajarte con algo màs grande aunque le duela a tu bolsillo.

Asì es el punto, si se funda un club en el barrio el punto es el padrino que tiene que caerse con las chompas y si hay una bajada de reyes el tiene que bajar al principal con harto presente, si se enfrìa la abuelita del barrio el punto es el que paga todos los gasto.

Por eso aconseja a tus menores que si en la vecindad hay una costilla que les hace fintas y quiquiriquis, que no atraquen porque si se tiemplan estaràn listos para graduarse de puntos antes que de Drs.

Fuente: Tomado y editado de  Una Lima que se pasa de Hugo Villasis Suàrez