smarthones

esclavos del telèfono

 

No hay que acostumbrarse mucho a los telèfonos inteligentes, es decir no hay que depender en demasìa de su funcionamiento, porque a ese paso pronto entraremos a perder nuestras habilidades mentales bàsicas como la lògica, el càlculo, lo verbal, memoria , etc., etc.

Sì, que bonito es no hacer nada y que placentero que nos den todo o que encontremos todo hecho, asì menos trabajo mayor comodidad con el menor esfuerzo, una gran tranquilidad y felicidad engañosa. El reposo prolongado en todas sus formas es dañino, es una regresiòn, es la adinamia que lleva hacia la ejecuciòn automàtica de la consabida frase. “todo òrgano que no se ejercita se atrofia”.

Los telèfonos inteligentes nos proporcionan nùmeros, lugares y diversas otras formas recordatorias de nuestras actividades, con ello ya no tienes que acordarte de nada, ¿para què esforzarte?, si ellos lo hacen todo. Nuestro almacèn de recuerdos – memoria con el tiempo no tendrà nada de nada, estarà vacìo.

Que atrevimiento de estos aparatos inteligentes hasta quieren adivinar lo que uno està queriendo decir, autocompletando palabras, frases muchas veces inconexas en un burdo intento de leer nuestro pensamiento, tal vez con el tiempo lo hagan y ahì entonces se producirà un punto de quiebre entre nuestra inteligencia y la de ellos (inteligencia artificial), un conflicto por el mando y poder. La fantasìa se habrà hecho realidad y habremos llegado a : ” y las màquinas tomaron el control y el gobierno del mundo,…humanos son perseguidos y aniquilados sin piedad “…la era Skynet y la de John Connor de verdad habrà llegado.