Vìa làctea

El universo

¿Te gusta la astronomìa?, ¿te has puesto a pensar en la inmensidad del universo?, y que este sigue en la actualidad expandièndose mas y mas?. Sabìas que antiguamente para explicar muchas cosas del universo se utilizaba el pensamiento analògico ?  (distinto del pensamiento racional-cientìfico), ese pensamiento que proyecta por ejemplo lo que sucede con los astros del cielo para aplicarlo a lo que sucede con las cosas : “un nuevo sol amanece cada dìa por el levante  y dura un dìa, para despuès morir por la tarde en el poniente”, y en su comparaciòn llegaron a decir: ” cada dìa florece la vida y avanzando con  el tiempo muere marchitàndose en el ocaso de la tarde”.

Los antiguos no han estado lejos de la verdad, de ahì la formulaciòn de su antiguo principio hermético irrebatible perdura hasta nuestros dìas . “como arriba, abajo es, y como abajo, arriba es”.

¿Què de nuestros conocimientos actuales?, tambièn se nutren de los antiguos y con la mezcla entre el pensamiento màgico y racional es posible decir:

“Levanta el dedo y apunta al firmamento, ahì està la respuesta al origen y destino de todo.”

“Mira las estrellas que titilan en el cielo

las mayores, mucho màs que el sol

algùn dìa estallaran irremediablemente

dando un espectàculo enorme como fuegos artificiales

llamado supernova-es la muerte de una estrella, 

y el inicio de un cilo de nueva vida,

sus partìculas-cenizas de estrella

contienen todos los elementos desde los màs elementales

hasta los màs pesados y seràn regados por el

espacio infinito.

Partìculas-polvos de estrella se reuniràn

formando nuevos mundos hasta llegar

a formar la vida.

Somos polvo de estrella. “

Ernesto Cardenal

Lo que escribiò el poeta nicaragûense E. Cardenal, sacerdote catòlico en su canto còsmico, tiene mucho de veracidad ya que en la ultimicidad constituimos o mejor  tenemos todo lo que tiene una estrella. Y, así como este escrito hay muchos pero muchos que tratan  sobre el cosmos, al punto que hay un best seller escrito por John Gray: los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, utilizando el pensamiento analògico para atribuir las caracterìsticas de estos planetas a las caracterìsticas de los gèneros: marte considerado planeta de la fortaleza, la guerra propia de los hombre y venus asociado a la delicadeza, belleza y amor de una mujer.

Un poeta trasnochado siempre le ha cantado a la luna y en el azul grama de sus versos siempre añora un planeta del amor:

“un planeta donde reside el beso etéreo,

un lugar que tiene un espacio metafìsico

donde no haya dolor,

donde se rie mucho y duerme tranquilo

y donde no haya preocupaciones.”

Notas de un bohemio al que dudo no haya quien no se apunte con esta añoranza.

Dentro de otras referencias a los astros del cielo està los de aquellos  màs exquisitos, esos sensibles que lloran hasta por lo que les estàn haciendo a los àtomos: ” yo tenìa un planeta preferido y hace poco me lo anularon, se llamaba plutòn y dicen que no reúne las condiciones para ser un planeta,…no hay derecho que los cientìficos cambien de opiniòn”.

A lo largo de los años pleyàdes de niños ahora adultos crecieron con muchos planetas creados por la imaginaciòn humana y en su tiempo le tenìan cierta preferencia y habrìan querido conocerlas: el planeta de Goku (del anime dragòn ball), el planeta veggito (vegeta), un planeta pacifista, otros que crecieron con la serie Alf, solo por curiocidad habrìan querido saber mas sobre su planeta melmac que tenía cielo verde, pasto azul y agua naranja.

Gente amante de la ciencia ficciòn preferirìa visitar dimensiones desconocidas y de esta forma entrar al planeta de los simios para comprobar la certeza de la evoluciòn de nuestros parientes primates, o entrar al planeta hercòlubus, seis veces mas grande que jùpiter y llenarse de poderes de la quinta dimensiòn, y por què no visitar una de las lunas de jùpiter, ganìmedes, ese mundo de extraña belleza (segùn Yosip Ibrahin) y que es de donde vienen esos super hombres-aliens que frecuentemente nos visitan; pero eso sì para nada entran en sus planes de visitar K-Pax, el planeta que solo existe en la “razòn” de los que perdieron la razòn.

La personas màs serias preferirìan solo para la vista los planetas gigantes gaseosos como jùpiter y saturno, hermosos por sus anillos, pero difícilles que sean habitados por ser gigantes helados y rocosos.

De los planetas telùricos (mercurio, venus, tierra y marte), sin lugar a dudas, todos dirìamos, ni hablar, nuestro planeta tierra es el màs preferido ya que tiene la burbuja de aire, la gota de agua y el granito de arena los que nos da la vida, todo con lo cual deberìamos estar contentos y no despertar su lamento tal como Ariana de Villa de Angostura lo gráfica bien:

“Todos los que habitan en mi

son mis hijos.

Por miles de años les dì de comer,

a cambio voy recibiendo solo heridas

Japòn, Chernobyl y otros tantos

despidieron bocanadas de tòxicos

que envenenaron mi admòsfera.

Han roto mis entrañas

por minas y petroleo,

desforestan mis bosques,

contaminan mis rìos,…

ya no revuelvan màs mi vientre

ya no me hagan màs doler

si yo muero, ¡comprendan de una vez!

sin mi, moriran conmigo.