caballo de Troya

Al final de la guerra cruenta entre griegos y troyanos que durò 10 años, los griegos abandonaron dejando en la puerta de Troya un enorme caballo de madera. Los troyanos lo tomaron como un regalo  en señal de triunfo (apoderarse del caballo que era el talismàn de los griegos) y lo introdujeron a sus ciudad, lo demàs que siguiò, como  el desembarco de muchos griegos desde el interior del caballo, es historia conocida. El caballo de troya como se le conociò, cumpliò su misiòn y los griegos satisfacieron su propòsito de introducirse en la ciudad cosa que no pudieron hacerlo en ningùn momento del ínterin de su guerra.

El caballo de Troya ha contribuido a dar mala fama a los regalos en el mundo actual. Cada vez que se recibe  un regalo se sospecha de la intenciòn del presente, y si no lo intuimos al instante, seguro que en cualquier momento aparecerà el motivo de tal dàdiva.

No hay un regalo dado asì por asì, siempre un obsequio lleva como dicen un gato encerrado, entonces en definitiva no hay ragalo gratis.

dame amor

Una probable explicaciòn a tal conducta se puede encontrar en  el psicoanàlisis: que al ser,  el ser humano eminentemente racional, actùa guiado por su propio interès, aquì està la raiz del asunto, es el interès que tenemos por algo que mueve el deseo de hacer un regalo.

Toda dàdiva por màs insignificante o irrelevante que sea està guiado por un interès pequeño a grande. Hasta una limosna dada a un pobre puede ser un acto ( incluso inconsciente) interesado para ganarse el cielo., lo mismo cualquier presente con apariencia desinteresada busca presentar a su portador como simpàtico o como uno de buena onda ante la persona a quien se da el presente.