Category: jergas


fastidiando a una amiga

fastidiando a una amiga

Si antes cuando niño te burlabas de los pajaritos, bueno era porque aùn no tenias buen disernimiento de las cosas, ahora que eres adulto serìa custionable que lo sigas haciendo,porque ademàs de denotar malicia que  raya con el abuso y violencia, quièn te dice que ellos en su lenguaje te estaràn mandando a los quintos infiernos para que te quemes eternamente. Tù no puedes saberlo que ello puede probablemente ser posible en su mundo, a si que,  no te expongas a sus arranques de còlera a que probablemente tambièn  lo tengan.

Pero esto de burlarse o  fastidiar  es una caracterìstica del ser humano, se refleja màs hacia sus semejantes. Quièn no ha disgustado, molestado a otra persona, sin lugar a equivocarme todos aunque solo una vez. Hay personas que viven una y otra vez fregando a los otros, encontrando un placer gratuito con tal acciòn y tambièn contrariamente, todos alguna vez hemos sido vìctimas o acosados por gente sarcàstica y en estos casos viendo mancillada nuestra autoestima en un arranque, en una reacciòn sorprendente hasta para nosotros mismos hemos lanzado epìtetos de distinto calibre como defensa de nuestro honor, lo que nos hacìa sacar pecho y exalar victoria como quien pasa a la ofensiva, pero eso si, casi nunca seamos justos en reconocer no hemos lanzado adjetivos pinturescos dignos solo de los duchos de la palabra.

En cualquier situaciòn que estemos ya sea arriba de fastidiador o abajo de fastidiado, es preciso tener un vocabulario con frases de ontologìa que destilan pura ironìa, con los cuales la pròxima vez que uno se  enfrente con cualquier contrincante èste lo pensarà dos veces antes de emprender una empresa en la que puede salir mal parado.

Sustituye puès tu vocabulario del “manda carajos”, grosero , burdo, barriobajero por frases ingeniosas ya sea leves o de expresiòn moderada que  sacaran una sonrisa leve o inundaran su cara de sangre por vergûenza.

-” sabes què,…no moleste y àndate a freir monos en sarten de palos”, … y si estàs de fastidiador, tu rèplica  puede ser: ..¡ja ja!, ya lo hice ahora solo quiero freìrte a ti…

– “oe no fastidies, anda a peinar al canario”…una respuesta inmediata serìa: …¡ya ya!, pero primero te peino a ti….

-“no me jorobes, mejor te vas a dar agua en canasta a los pajaritos…..y … aquì te pueden agarrar, a ver que contestas.

-“mira comadrit@ mejor por què no te vas a limar las uñas”…..la contestaciòn oportuna serìa:…ya puès,…¿me prestas tu limadura?…

–“estàs que hostigas y hostigas, por què mejor no te vas afuera a ver si està lloviendo”….una rèplica ràpida : acabo de ver y està soleando…

Yo en estos casos soy muy moderado, no acostumbre a usar frases malsonantes o groseros, suelo decir con mucha ironìa que raya con el sarcasmo:

-“arrànca oe y vete a navegar que tienes cara de buque”, con esto quedan como petrificados y me anoto fàcilmente un punto.

-“mira compañer@, permìtame sugerirte algo, anda que te como un tigre”

“no me fastidies, mejor vete a bañar que hueles a mugre”.

“no jorobes y vete a chupar la cola al diablo”.

-“a mi no me fastidies, vete a fastidiar al diablo”.

Sin embargo pesa a que podamos tener un repertorio mas o menos “elegante” para mandar a “rodar” a las personas que les gusta incordiar , hay momentos que no queda otra (que comportarse como un energúmeno) que optar por los caminos directos y cortos para mandar al  oponente a los lugares màs inmundos o a los sitios que hieren hondamente la autoestima, ponièndo incluso un tono a la frase, suficiente para marcar la diferencia como reacciòn y èstas son las groserìas entendidadas universalmente en todos los idiomas…

Sin miramientos:

¡ vete a la M…..!

¡vete al carajo!  o

¡andate a la c. …de tu m….!.

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El punto (sonso, papanatas)

En las diversas regiones del mundo hay tèrminos en el argot callejero o en el lenguaje popular tirando hacia el lado còmico para designar muchas cosas e incluso poner apodos a las personas de acuerdo a su aspecto fìsico o comportamiento; asì por ejemplo gil es el sujeto al que le falta mucho por aprender y es tildado asì para decirle en el lenguaje universal: sonso.

El punto lo utilizamos en esta parte del mundo (Perù), justamente al gil pero con la particularidad que todo el mundo lo “agarra” precisamente de favorito-de punto para el blanco de todas las mofas , pero màs aùn en este caso es el tìpico sujeta al que la gente lo pica como en plaza se pica a un toro de lidia. El punto es el sujeto al que le dejan como limòn de emolientero (prepara emolientes -preparado de hiervas para tomar como infusiòn).

¡Primo estoy misio (sin un real en el bolsillo) y necesito parar la olla!, esto habràs escuchado decir a algún amigo y pronto como respuesta  habràs escuchado decir al interlocutor, anda donde puntriano, que es punto del barrio que te apuntarà incluso con 50 lucas. Mètele cualquier cuento que èl atraca.

Fijo que en cada vecindario, en cada oficina, en cada instituciòn hay un punto.

Si a la comadre para celebrar los 15 abriles de su hija se le ocurre armar una jarana de rompe y hueso, con cebiche de amanecida, sobre el pucho corre con el compadre que se muere por tì y lo convences para que pare la fiesta, le sacas ventolìn para el vestido de la quinceañera y hace que dispare mas money para el trago de las gargantas. ¡Ayayay!, este punto por quedar bien con la comadre despuès queda màs desplumado que en pelea de gallos.

Si al punto se le ocurre templarse de un churro de la vecindad, tiene que hacerle reagalitos a todas sus amigas para que le hagan el bajo, y si al punto se le ocurre ir a un chifa tiene que cargar con todos los cuñaditos que piden chizitos camino al restaurante y si el cuñao de mayor edad te manya (ve) haciendo la guardia a la peor es nada, para que no interfiera  tienes que bajarte con algo màs grande aunque le duela a tu bolsillo.

Asì es el punto, si se funda un club en el barrio el punto es el padrino que tiene que caerse con las chompas y si hay una bajada de reyes el tiene que bajar al principal con harto presente, si se enfrìa la abuelita del barrio el punto es el que paga todos los gasto.

Por eso aconseja a tus menores que si en la vecindad hay una costilla que les hace fintas y quiquiriquis, que no atraquen porque si se tiemplan estaràn listos para graduarse de puntos antes que de Drs.

Fuente: Tomado y editado de  Una Lima que se pasa de Hugo Villasis Suàrez

el hablador

El fanfarròn es el que habla de grandezas, se vanagloria de sus actividades, habla que te habla  y que todo le saliò de la pitrimitri.

Veamos la vida de un fanfa, personaje que se echa flores e hincha el pecho como pavo ante sus patas, contàndoles cuentos que para que te cuento.

El fanfa se jacta que vive en un depa  en el centro de la ciudad, pero la verdad es que jatea en un barrio marginal,datea que maneja un auto de lujo de su primo, en la que pasea a su jerma por toda la ciudad, pero no tiene ni un chico partido para el pasaje en la combi.Alardea que su chelfa es un churrazo, cuando todos ya saben que màs bien se parece a un fly hostess de camiòn.

Este fanfarròn viste siempre a la moda, con su peluca sabor a tì, tira su ritmo que da miedo y tiene saoco cuando baila salsa, “chupa” y jala hasta que la prima le dice basta.

Pasa el tiempo y el fanfarròn chamulla sacando pecho y dice que sigue siendo un cirio, que en cualquier esquina se levanta diario a una hembra y que para èl la tercera edad no cuenta.Pasa el talàn a toda su hinchada que es un alto funcionario del ministerio pùblico, y en realidad trabaja  y va a lo alto- al ùltimo piso porque es ascensorista de ese ministerio.

Este fanfa se mudò a la capital de su distrito a una de las casa de vivienda popular y ahì sigue de panudo pasando el yara que pronto se irà a una residencial porque pronto recibirà un billete por su ascenso.El fanfa pasa penurias sin que arredre su temperamento, es asì que un dìa el hablador estaba falto de olla y el muy fresco para barajarla le dijo al chino de un chifa: oe’ chino jalau con pita, dame un langoy de primera y con ajì para  mi perrito que es norteño y sabe del sabor lo que es bueno.

Siempre es de pelìcula cochinear con los fanfarrones por las panas que se manejan.Por eso si eres pata de un fanfarròn ya sabràs que no se le puede dar mucha soga ni luz porque si te descuidas es capaz de venderte hasta por metros una avenida cualquiera de la ciudad.

Chau primo me voy, que allì viene un fanfa y yo no atraco sus cuentos.

Fuente: Una Lima que se pasa de Hugo Villasis Suàrez

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